28 de agosto de 2012

LITERATURA NEO-POP

Urbana Luna

Neo-pop : superficial,  frívolo, ligero.


En el suplemento literario de Babelia del pasado sábado, el prestigioso escritor y editor Damián Tabarovsky opinaba: “César Aira está siendo leído de manera muy trivial o convencional, lo que produce una literatura neo-pop, llana, carente de interés”.

Por alguna oscura razón que tendré que consultar con un psicólogo, esta categórica afirmación vino a perturbarme en lo más íntimo de la materia gris. Era sábado, acababa de tomarme el primer café con leche de la mañana. Seguramente no era el momento idóneo para leer un suplemento literario.


Yo  he absorbido las páginas de César Aira como el que se bebe un zumo de limón en pleno verano. Lo consumía de un tirón, y al final me quedaba un regusto ácido y fresco, tan rico...  Esta rapidez mía en el consumo de Aira es lo que me hizo sospechar que yo no era una gourmet literaria ¿Será que he leído al genial autor de una manera trivial y convencional? ¿Será por eso que ahora produzco unos escritos llanos y carentes de interés?  

Como era sábado por la mañana me podía permitir el lujo de desayunar sin prisas. Preparé una taza de café negro muy azucarado y seguí razonando.  ¿Están expuestos los autores a que una panda de lectores poco preparados les banalice la obra? La Literatura no se merece algo así, y el pobre Aira, tampoco. Pienso en Cervantes, en Marguerite Yourcenar, en tantos otros.
Y voy un poco más allá. ¿Estaremos mirando con el debido rigor las Meninas de Velázquez? ¿Sabemos escuchar como Dios manda la Quinta Sinfonía de Beethoven?  


A media mañana doblo el periódico y salgo a la calle con la intención de despejarme, pero el tema sigue dándome la lata. Se me ocurre que quizá cada autor debería publicar,  juntamente con su novela, poemario o libro de cuentos, un manual de instrucciones, evitando así que cualquier lector les interprete al estilo neo-pop.

A nadie le gusta que le banalicen la obra. Según escribo esto, me asaltan los temores. Por favor, tengan mucho cuidado con estas líneas los frívolos, los que pasan horas enredados con el Facebook, los que Twitean sin parar,  todos aquellos que se han reído con el asunto del Hecce Homo y la octogenaria. Por favor, no me banalicen el texto.

A la hora del aperitivo todavía andaba dándole vueltas al binomio autor-lector y su mutua influencia. Estaba confusa, me sentía atrapada en un callejón sin salida. Sólo la Gata Psicópata, experta en hipertextualidad,  podía ayudarme.



Diccionario de la Gata Psicópata

La Gata acudió ipso facto a mi llamada de socorro. Durante un par de horas hablamos, bebimos, nos reímos de la manera más superficial que uno pueda imaginar, siempre sin perder de vista la cuestión que nos ocupa, hasta que medio borracha, pero todavía lúcida, dictaminó:

1º)- Todo texto tiene su contratexto.

2º)- Todo contratexto genera a su vez un número infinito de textos.

Es toda una lección que me aclara las dudas y me devuelve la autoestima. Además, por fin asumo que tengo una marcada vena neo-pop.


-Gracias, gata- le digo-  me has hecho mucho bien.

-De nada, mona. Te daré una última lección: Eso que tú  llamas artículo, y que tanto te ha perturbado, es en realidad un testículo.

-¿Un testículo?

La Gata, pasa las páginas de su diccionario hasta llegar a la letra T, y me lee en voz alta:

“Testículo: Texto en el que escribes lo que te sale de los huevos”

- ¡Ah!

-Querida- dijo la gata- este es mi último consejo: Escribe un contra-textículo y olvídate del tema.

Antes de irse, me regala su diccionario y sale corriendo. Le gusta pasear por los tejados en busca de algún pajarillo.





20 de agosto de 2012

FRACASA OTRA VEZ, FRACASA MEJOR (Samuel Beckett)

(Urbana Luna)

De vez en cuando hay que tirarse por las escaleras, practicar el cuerpo a cuerpo con el escalón en una especie de lucha que nos reconcilia con los viejos fantasmas y además nos plantea nuevos retos. De esto nos habla Chus Cortina en su obra titulada “Génesis  28, 12 (aprendizaje)”. Se trata de un video en el que se suceden las tomas del propio artista rodando por las escaleras de varios edificios en los que él considera que fracasó en algún momento de su vida.


 Y es que el fracaso se construye y se deconstruye a  gusto del consumidor. Aprendizaje, análisis, trabajo, ironía. Chus Cortina mezcla sus propios ingredientes en una aproximación elaborada a un tema cotidiano y universal. Leo en el catálogo que el artista, antes de aventurarse escaleras abajo ha recibido lecciones de un experto en efectos especiales. Ya se nota. Esos volteos sobre escalinatas interminables los ejecuta Cortina con destreza y con gracia, creando ese punto de suspense que toda historia debe tener.


Imagen del video: Génesis 28, 12 - Autor: Chus Cortina

¿Quién fracasa? El que sigue el manual de instrucciones punto por punto no fracasará, eso nos lo explican cada día en los medios de comunicación, en las aulas, en el trabajo.  Se nos anima a ser unos “infracasados” de por vida. Quedar estáticos, ser estatuas.

El fracaso es dinámico, a esa conclusión llegué al salir de La Casa Encendida. Mientras me dirijo a la glorieta de Atocha, rememoro las imágenes de Cortina rodando sobre los escalones que un día pisó deprimido, con tal deleite que me atacan unas ganas locas de fracasar.
Pero fracasar dónde. ¿Rodando por la gran escalinata de la Biblioteca Nacional? Tendría sentido, ya que nunca fui capaz de avanzar en la lectura del Ulises de Joyce, y eso que lo intenté varias veces sentada en los pupitres de la hermosa sala de lectura. Lástima no tener el entrenamiento necesario.

Con la mente repleta de ideas y los pies ligeros, seguí caminando hasta alcanzar el Museo del Prado, por una de cuyas escaleras se tiró Chus Cortina. Recuerdo que justo detrás se encuentra iglesia de Los Jerónimos e inmediatamente imagino a las altas jerarquías eclesiásticas arrojándose desde lo alto de la elegante escalinata central. Se lanzan sin miedo y sin entrenamiento previo, no lo necesitan pues la fe mueve montañas y amortigua caídas.

En fin, fue solamente una especulación que ahuyenté bebiendo un sorbo de agua de mi botella de plástico.

En la plaza de Neptuno un turista me pregunta cómo llegar al Congreso. Mientras le señalo la ubicación del edificio, me parece observar una gran afluencia de personas en lo alto de las escaleras, junto a las columnas. 


Pienso en lo peor, pero no, no son ciudadanos cabreados, son figuras bien trajeadas, con maletines ellos y bolsos de diseño ellas. Son los diputados, con el presidente a la cabeza, que se van colocando en fila india. Al momento, Rajoy da un paso al frente y se vuelve hacia el resto como el general que exhorta a su tropa: - ¡Hagamos el fracaso a la manera de Chus Cortina!-  grita al borde del primer escalón. Y aquí me doy cuenta de que soy víctima de una alucinación visual, sin duda a causa de la ola de calor. 

Derramo el resto del agua sobre la cabeza y me marcho a casa.

 *   *   *  

Inéditos 2012 (Comisario: Daniel Cerrejón). La Casa Encendida. Ronda de Valencia, 2  28012 Madrid (Hasta el 23 de Septiembre de 2012)


12 de agosto de 2012

Una de breves - Ave Fénix





Ave Fénix


Las transformaciones nunca avisan, uno se encuentra con ellas al torcer una esquina o al encender la luz del salón. El ave de esta historia se topó con su transformación cuando surcaba los cielos de la marisma. De repente escuchó un gran estruendo, y quedó tan aturdido que apenas fue consciente de que estaba experimentando la Gran Mutación. Pero los acontecimientos siguieron su curso, y poco después las llamas lo abrazaron, desapareció el plumaje tornasolado que cubría su cuerpo, y muy lentamente su piel desnuda y opaca fue adquiriendo un brillo dorado. Lo adornaron con vivos colores, derramaron sobre él las esencias más exóticas y lo depositaron sobre el rico trono dispuesto de antemano, y al fin un hombre con esmoquin negro y pajarita lo mostró ante nosotros, exclamando con gran ceremonia:
 - Señogues, su pato a la naganja.