31 de octubre de 2012

Levedad, una propuesta

Urbana Luna


La  levedad como valor literario. La levedad como reacción al peso del vivir. En estas reflexiones andaba Italo Calvino allá por el año 1985, cuando le sorprendió la muerte.

A esa indeseable que viste de negro le importa poco que uno se encuentre inmerso en las más profundas divagaciones o perdido en los brazos del amante.

La muerte es opaca, pesada, inflexible. Se aferra a nosotros con más fuerza que un político a su cargo. Arrastra los pies por las galerías del laberinto, como un prisionero eterno, hasta que nos encuentra.

Y el hombre lo sabe, por eso se aventura por senderos pequeños.

El hombre en su laberinto



La levedad en la vida:

“En los momentos en que el reino de lo humano me parece condenado a la pesadez, pienso que debería volar como Perseo a otro espacio. No hablo de fugas al sueño o a lo irracional. Quiero decir que he de cambiar mi enfoque, he de mirar el mundo con otra óptica, otra lógica, otros métodos de conocimiento y de verificación” (Italo Calvino. Levedad. Seis propuestas para el nuevo Milenio)


Llegados a este punto nos topamos de frente con los paradigmas, piedras graníticas suspendidas sobre nuestras cabezas. Paraguas que ya no protegen, que parecen a punto de caer.

Ya que a Calvino le fue negado asomarse al milenio sobre el que tanto reflexionó, nos toca a nosotros, habitantes del aquí y ahora, explorar y perdernos. Encontrarnos y volvernos a perder. 



el Universo y el hombre



Experimentar el espacio que se conoce como mundo, país, ciudad o barrio, para recoger los mejores frutos. Pensar con la agilidad de la mosca que escapa, trabajar con la precisión de la abeja que construye hexágonos y elevar nuestro punto de vista imitando a las aves.


  
“En la vida todo lo que elegimos y apreciamos por su levedad no tarda en revelar su propio peso insostenible”, puntualiza Calvino.

Así parece entenderlo también René Magritte. En este caso, su pintura, siempre inquietante, nos enfrenta a una paradoja:


¿Leve pesadez o pesada levedad?

Rene Magritte en Ciudad Pintura


¿Pero qué es levedad en Literatura?

Un ejemplo:


Un sépalo, un pétalo, y una espina
Una mañana cualquiera de verano
Un frasco de rocío, una abeja o dos,
Una brisa, una cabriola entre árboles,
¡Y soy una rosa!

Emily Dickinson)

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30 de octubre de 2012

Laberintos: Íntima geometría

Urbana Luna

1- El Hilo:

Hay héroes que disfrutan de un prestigio inmerecido. Me refiero a Teseo, ese chulito impertinente que se cargó al Minotauro con una espada mágica. Así cualquiera.

Exposición El Hilo de Ariadna - Casa del Lector-Matadero Madrid


Cierto que para entender el laberinto como metáfora de la vida hay que recurrir al la Mitología griega. Exclusivamente por eso le menciono.Ya quisiéramos usted y yo disponer de un trozo de hierro con poderes para llevarlo al trabajo, al estudio o a las manifestaciones de indignados.




Soy partidaria del Minotauro, esa pobre bestia prisionera, cuya venida al mundo es un drama personal de primer orden.
  
El minotauro es un outsider y Teseo un arribista. Si su ranking de popularidad está por las nubes es porque le cayó en gracia a la princesa Ariadna, pero no haber sido por el ovillo que ésta le prestó, aún estaría dando vueltas por los corredores del palacio de Cnosos.




2 - La Espiral

Del yo al mundo
De la ficción a la vida



  
La Literatura nos explica el laberinto. El laberinto somos nosotros.



*   *   * 




14 de octubre de 2012

Paradigmas los justos


Urbana Luna 
Paradigmas los justos, este es el mensaje que descubro en una botella de cerveza. Los caminos del azar son infinitos.

Paradigma es igual a:

modelo
 marco teórico  
sistema de normas para no sacar los pies del tiesto

 Comercializa In Extremis - Diseño de etiqueta: n llongo
Hay objetos que son paradigma de la felicidad cotidiana. Pienso en esa humilde taza de porcelana cuya misión es contener el café mañanero, o la manta que nos cobija durante las siestas de sofá. Objetos que nos miman cada día, tan presentes en nuestras vidas que apenas les dedicamos una mirada de aprecio.
Sucede que a menudo esos objetos, además de darnos placer, transcienden su condición doméstica y se convierten en paradigmas del conocimiento. Es lo que me sucedió con el botellín de cerveza, marca Au Yea!, que tuve la suerte de descubrir en una exposición de Tipografía. 

Para que luego digan que el alcohol embrutece.   

He pasado meses reflexionando íntimamente sobre el mundo, el país y mi propia condición de ciudadana sin llegar a conclusiones claras, y eso que leo la prensa, asisto a conferencias y trato en tema en círculos de amigos.
Pero ahora todo es distinto; tras mi paso por las naves del Matadero, centro paradigmático del arte y la cultura del Madrid post-Gallardón, me he dado cuenta de que la clave esta en los paradigmas, y aunque el dilema -dónde estamos/ a dónde vamos- sigue latente, creo que se me han abierto nuevos caminos.

De momento, se me ocurren estos apuntes:
     
1 - A los paradigmas hay que mirarlos con lupa antes otorgarles nuestra amistad. Tienen tendencia a comerte el coco.
2      - Los paradigmas van y vienen a gusto del consumidor (también llamado poder). A veces te parece que se han ido, cuando en realidad estaban agazapados, esperando el momento oportuno para saltar sobre el ciudadano como un depredador.
3 – Citaré algunos ejemplos relacionados con el tema que nos ocupa: Hay indicios claros de que la frase “la letra con sangre entra” volverá a estar de moda. Otras como “hay que apretarse el cinturón”  o “el ciudadano bueno se queda en casa”, ya lo están.

En fin, hay tanta materia para el debate que corremos el riesgo de quedar abrumados. Por eso, como contrapunto a las hondas preocupaciones que nos depara el futuro, propongo dos acciones inmediatas: 


A- Tomemos un botellín de cerveza de nuestra marca preferida y brindemos con los colegas al grito de: Au, yeah! (¡Oh, sí!)
B- Escuchemos música. La música amansa a los paradigmas. Se me ocurre este tema de Police (1979) que habla de náufragos, de botellas y de mensajes: 


* Festival de Tipografía Typo-mad - Matadero Madrid hasta el 11 de noviembre de 2012
* Estudio de diseño m llongo (diseñadores de la etiqueta de Au Yea!)

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7 de octubre de 2012

Una de breves - Jorge Vajñenko




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AMOR RUBÍ



                      BESO TUS LABIOS, paladeo tu vino.
   
                      Olvido ofensas y vivo.




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                          SUEÑO, ROBLE Y TANINO


     FRUTA ROJA MADURA
  

     Un recolector agotado por la vendimia del día
duerme.

     Notas ahumadas en nariz.

     Sueña que sus uvas elaborarán el vino que en un brin-
dis sellen un nuevo amor.

     Roble y tanino.

     El recolector, en sueños, sonríe.




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Ambos textos pertenecen a COLLAGE, libro de relatos de Jorge     Vajñenko.    Puntos de venta:

                  Los cuentos de Jorge V ,  Blog del autor

                 CaféArt Bahía : Avda. de la Paz, 63-65 - Logroño.