14 de octubre de 2012

Paradigmas los justos


Urbana Luna 
Paradigmas los justos, este es el mensaje que descubro en una botella de cerveza. Los caminos del azar son infinitos.

Paradigma es igual a:

modelo
 marco teórico  
sistema de normas para no sacar los pies del tiesto

 Comercializa In Extremis - Diseño de etiqueta: n llongo
Hay objetos que son paradigma de la felicidad cotidiana. Pienso en esa humilde taza de porcelana cuya misión es contener el café mañanero, o la manta que nos cobija durante las siestas de sofá. Objetos que nos miman cada día, tan presentes en nuestras vidas que apenas les dedicamos una mirada de aprecio.
Sucede que a menudo esos objetos, además de darnos placer, transcienden su condición doméstica y se convierten en paradigmas del conocimiento. Es lo que me sucedió con el botellín de cerveza, marca Au Yea!, que tuve la suerte de descubrir en una exposición de Tipografía. 

Para que luego digan que el alcohol embrutece.   

He pasado meses reflexionando íntimamente sobre el mundo, el país y mi propia condición de ciudadana sin llegar a conclusiones claras, y eso que leo la prensa, asisto a conferencias y trato en tema en círculos de amigos.
Pero ahora todo es distinto; tras mi paso por las naves del Matadero, centro paradigmático del arte y la cultura del Madrid post-Gallardón, me he dado cuenta de que la clave esta en los paradigmas, y aunque el dilema -dónde estamos/ a dónde vamos- sigue latente, creo que se me han abierto nuevos caminos.

De momento, se me ocurren estos apuntes:
     
1 - A los paradigmas hay que mirarlos con lupa antes otorgarles nuestra amistad. Tienen tendencia a comerte el coco.
2      - Los paradigmas van y vienen a gusto del consumidor (también llamado poder). A veces te parece que se han ido, cuando en realidad estaban agazapados, esperando el momento oportuno para saltar sobre el ciudadano como un depredador.
3 – Citaré algunos ejemplos relacionados con el tema que nos ocupa: Hay indicios claros de que la frase “la letra con sangre entra” volverá a estar de moda. Otras como “hay que apretarse el cinturón”  o “el ciudadano bueno se queda en casa”, ya lo están.

En fin, hay tanta materia para el debate que corremos el riesgo de quedar abrumados. Por eso, como contrapunto a las hondas preocupaciones que nos depara el futuro, propongo dos acciones inmediatas: 


A- Tomemos un botellín de cerveza de nuestra marca preferida y brindemos con los colegas al grito de: Au, yeah! (¡Oh, sí!)
B- Escuchemos música. La música amansa a los paradigmas. Se me ocurre este tema de Police (1979) que habla de náufragos, de botellas y de mensajes: 


* Festival de Tipografía Typo-mad - Matadero Madrid hasta el 11 de noviembre de 2012
* Estudio de diseño m llongo (diseñadores de la etiqueta de Au Yea!)

*  *   *

1 comentario: