18 de agosto de 2013

Mishima. La mirada de Narciso

Texto extraído de: La corrupción de un ángel
Yukio  Mishima (Tokio 1925-1970)

     “El pálido rostro de Torû, delicadamente esculpido, era como el hielo. No manifestaba emociones, ni afecto ni lágrimas.    
     Pero él conocía la felicidad de observar. La Naturaleza se lo había dicho. Ningún ojo puede ser más perspicaz  y agudo que el ojo que nada tiene que crear, que no tiene más que mirar….  Tenía que haber un mar nunca profanado por el ser, un mar sobre el que jamás aparecieran los barcos…
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…  No existía para él manera más completa de desembarazarse de su ser que la propia visión. Sólo los ojos le brindaban el olvido. Menos cuando observa su imagen en un espejo.
…  Cuando se cansaba de observar el mar tomaba de la mesa un espejo y se miraba. En aquella cara pálida y bien conformada había unos bellos ojos, siempre rebosantes de medianoche….
… Las pestañas eran largas y la mirada, profundamente cruel, parecía al principio perdida en una ensoñación. 
Este huérfano, uno de los elegidos, diferente de los demás hombres, sentía una confianza completa en su propia pureza, sea cual fuere el mal que pudiese obrar.

(Traducción: Guillermo Solana Alonso para Alianza Editorial)
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La corrupción de un ángel  es la última entrega de la tetralogía  El mar de la fertilidad. La belleza, el amor, la muerte, el suicidio como respuesta, son obsesiones presentes en toda la obra de Mishima. El autor concluyó esta novela el 25 de noviembre de 1970, a los 45 años. Ese mismo día se suicidó siguiendo el ritual de los antiguos samuráis. Su vida, su obra y su muerte conmovieron a toda una generación. Muy leído en Europa durante la década de los  7o  y 80, hoy parece casi olvidado. Es un artísta muy personal, siempre inspirador, poético , cruel,  extrañamente libre,  abismado.



Mas:

(película de 1985. Versión en inglés)





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